Salir a comer se convirtió en un lujo para la mayoría de los hogares argentinos. En medio de la pérdida del poder adquisitivo y el aumento de tarifas y gastos fijos, ocho de cada diez familias redujeron o directamente abandonaron las salidas gastronómicas. Casi la mitad aseguró que ni siquiera va a restaurantes una vez al mes.
El dato surgió de un relevamiento privado y refleja el derrumbe del consumo fuera del hogar, uno de los sectores más golpeados por la caída del ingreso disponible. Apenas el 1% de los encuestados dijo salir a comer con frecuencia, mientras crece el porcentaje de quienes recortan gastos para llegar a fin de mes.
De este modo queda más que expuesta la crisis del bolsillo sobre uno de los consumos más asociados al esparcimiento familiar, y golpea de lleno a un sector gastronómico que permanece estancado y sin perspectivas alentadoras en el corto plazo, en paralelo con un deterioro sostenido del poder adquisitivo: casi 7 de cada 10 hogares aseguró que no le alcanza o apenas llega a fin de mes.
El “lujo” de salir a comer
Mientras los salarios alcanzan para cada vez menos, crecen los gatos fijos y se reduce el ingreso disponible, es decir, cuánto queda de un salario luego de restar gastos inelásticos, como tarifas de servicios y transporte. Según publicó el Instituto Argentina Grande (IAG), los gastos fijos consumen 15 puntos más del salario que apenas dos años atrás, producto de un fuerte aumento de las tarifas de servicios públicos y del valor de los pasajes de transporte.
Un relevamiento arrojó datos recientes sobre la situación de los hogares argentinos: el 67% aseguró que no le alcanza o que apenas llega a fin de mes. Los números corresponden a una encuesta realizada en el cuarto mes del año por las consultoras Ecolatina y ShoppApp, y dan cuenta de un empeoramiento de la situación respecto a enero (relevamiento previo).
Según detallaron, este deterioro se explicó sobre todo por el crecimiento de quienes declararon llegar más ajustados a fin de mes (+7,3 puntos). A su vez, las respuestas positivas en cuanto a la suficiencia del ingreso fueron las que más cayeron: “podemos ahorrar algo” retrocedió 4 puntos mientras que “nos alcanza” lo hizo en 5 puntos. “El ingreso disponible de los hogares continúa oscilando en un nivel relativamente bajo, y aún no muestra señales de mejora en el corto plazo”, destacaron los especialistas.

Asimismo, consideraron que la reanudación de los ajustes tarifarios este año provocará un aumento en los montos pagados por servicios públicos, quitando una porción más grande aún de los ingresos familiares. “La reducción en los subsidios impactará más en ingreso disponible de los sectores de menores recursos, implicando un efecto regresivo”, analizaron. Mientras, en contraste, continúa el deterioro sostenido del poder de compra salarial (salario real de los trabajadores registrados cayó -8,9% versus noviembre de 2023, INDEC). En perspectiva, el documento señaló que “el ingreso disponible no avanzará sustancialmente durante los próximos años y recuperará un espacio acotado”.
En complemento, se evidenció que esta situación perjudica también las posibilidades de ahorro. “De cara al futuro, la recomposición del ahorro es un factor clave para la economía de los hogares ya que la posibilidad de resignar consumo presente es una condición casi necesaria para el consumo de bienes durables”, consideraron.